Margaret M. Westerfeld

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Margaret M. Westerfeld

Mensaje por Margaret M. Westerfeld el Miér Jul 27, 2011 6:44 am


DATOS BÁSICOS.
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NOMBRE COMPLETO:
Margaret Marie Westerfeld.

APODOS:
Magguie o -en muy raros casos- Molly.

EDAD:
24 años.

TIPO DE SANGRE:
Sangre Pura.

ORIENTACIÓN SEXUAL:
Heterosexual.

NACIONALIDAD:
Inglesa.

OCUPACIÓN/CLUB:
Medimago.

DATOS DESCRIPTIVOS.

DESCRIPCIÓN FÍSICA:
Es de estatura media, ni muy baja, ni muy alta, no es delgada tampoco excedida de peso. Es sencilla y de rasgos interesantes; sin nada extravagante a no ser por su afición a combinar la ropa muggle con aquellas que compra en las boutiques mágicas. Adora pasear por las tiendas de Londres, más que por el Callejón Diagón. Su rostro es de facciones delicadas, sus ojos de color gris azulado, y su cabellera castaña que sin una cepillada constante puede convertirse en una maraña de rizos, la lleva casi siempre sin muchos arreglos. Su apariencia prolija y algo desaliñada, no es algo que le preocupe mucho, ya que le ayuda a mantener a raya a los aduladores. No le gusta que las personas se le acerquen por considerarla bonita (es más, cuando recibe ese tipo de halagos, pone los ojos en blanco), le gustaría que la consideren así al descubrir cómo es ella por dentro.

DESCRIPCIÓN PSICOLÓGICA:
Es de esas personas que dicen “Si yo quiero, yo puedo”. Pero no lo dicen porque poseen algún don especial, algún talento particular, solo porque no le molestaría tener que esforzarse y perseverar para conseguir aquello que tanto quiere. Es de carácter tranquilo, amable, y paciente. Tiende a existir de forma emocional más que de forma racional, de forma instintiva más que de forma intelectual. Le preocupa más los problemas de los demás, que los suyos propios… a veces descuida demasiado los propios.
Siempre está sonriendo, y dispuesta a charlar con las personas, sin importar su verdadero estado del ánimo. Es buena tertuliana, le gusta hacer bromas, y pasar un rato con ella suele ser agradable. Pero es algo bocaza, suele hablar más de la cuenta, y después lamenta las consecuencias. Muchos pueden llegar a quejarse de que da consejos sin que le se pidan. Las personas a veces no saben cuándo ella deja de hacer bromas y empieza a hablar en serio, por lo cual se producen varios malentendidos.
Prioriza a la familia por encima de todo. Se esfuerza mucho y da todo de ella por esas personas o causas que le importa. Lo increíble, es que más allá de sus familiares, le cuesta establecer lazos profundos con otras personas. Es indecisa a la hora de manifestar sentimientos, pues no quiere arriesgarse por nada que no sea seguro, no sabe apostar, y eso le ha costado el que muchos chicos se cansaran de intentar conquistarla.
Fomenta en los más pequeños, la creencia en las hadas. En las de la alegría, de las lágrimas, de las flores, del agua, y otras, a las cuales llama en voz alta cuando las necesita. Tiene mucha imaginación, lo que la suele llevar a vivir en un mundo de fantasías que la aleja cada vez más de la realidad. Y lo acepta. Tampoco ha dejado del todo la infancia, adora jugar con niños pequeños o contarles cuentos.

ANTECEDENTES.

HISTORIA:
Spoiler:
La pureza del linaje Westerfeld se había perdido con la diversificación de las ramas del Árbol Genealógico, cuando los patriarcas de los nuevos siglos se adaptaron a los ideales nobles de la modernidad, aceptando el matrimonio con muggles y el reconocimiento de squib. El último eslabón que conservaba su sangre sin mancha lo componían una familia de clase media alta, domiciliada en uno de los barrios de la ciudad de Londres donde magos y muggles convivían en aparente armonía.
Thomas, padre de Margaret Marie, era el heredero directo de Nicholas Westerfeld, quien diseñara el actual escudo familiar destacando la figura de una casa, que representaba la unión fraternal, y una pluma, símbolo de la diplomacia. Se dice que para enseñar a sus cinco hijos los valores de Unión y Fuerza, que rezaba el lema que acompañaba dicho emblema, transformó a cada uno en un animal. Declaró que les devolvería su forma humana solo si cumplían cada uno una misión. Quien fuera transformado en un veloz caballo, se le pidió que rescatara una perla escondida en las profundidades del mar. A quien fuera un águila, se le ordenó traer la corona de un rey salvaje. La única hermana mujer, convertida en cisne, en cambio, debía alcanzar una nimbus del cielo y traer un pedazo de esa nube. El cuarto hijo, un león, debía capturar una lágrima de verdadero dolor en un frasco. Un diminuto pez era el hermano menor, debía atrapar la última luz del sol del atardecer en un trozo de cristal.
De niña, cuando sus padres dedicaban la jornada completa a sus respectivas profesiones, Margaret Marie o “Molly” como solían llamarla los familiares, quedaba al cuidado de su abuela paterna quien llenaba los ratos de aburrimiento de la pequeña contándole cuentos fantásticos como estos que nunca imaginaría afectarían de tal modo el crecimiento de su nieta. Según relatara la abuela Maybell, se cree que los hermanos procuraron inútilmente cumplir cada uno por separado sus objetivos, el caballo casi ahogándose en cada intento, el águila siempre llevando la corona equivocada en opinión de su padre, el cisne resignada ante lo imposible se dispuso a adaptarse a su nueva condición lamentándose por el paso del tiempo que la alejaba de su prometido, el león que nunca encontró quien pudiera obsequiarle una lágrima, y el pez que unos segundos en la superficie, veía como sus esperanzas de recobrar su condición humana se esfumaban con cada atardecer. Hasta que un día, los cinco hermanos se encontraron en el mismo río. El caballo corrió velozmente hasta alcanzar el último haz de luz del ocaso, aprisionándole en el cristal. El pez entonces cumplió con su misión. Agradecido, rescató de las profundidades del mar la perla que su hermano mayor necesitaba. Motivamos por este ejemplo, los otros tres se dispusieron a colaborar entre sí. El cisne entregó una lágrima al león de esas que derramaba por la pérdida de su enamorado, el león se cortó la melena para dársela al águila, y esta última voló alto para traer un pedazo de nimbus. De más está decir, que cada quien pudo recuperar su fisonomía humana.
Esta era una de las historias oficiales del repertorio que Molly recitaba a su hermano menor, nacido a destiempo, cuando ella contaba con trece años. Frederick Ethan Westerfeld había llegado para alegrar los monótonos días de la anciana viuda y la única hija del matrimonio, despertando en ésta última un sentimiento maternal que ya nunca la abandonaría.
Se entregaba a su hermano con vocación, en cada período vacacional del internado Hogwarts al cuál asistía que le permitía reencontrarse con él. En el colegio, se destacaba como una alumna activa en clases, que en conjunto con su carácter amistoso y risueño, la hacían una persona muy querida entre sus conocidos. Nunca se enfrascaba en pleitos, ni negaba su ayuda a algún compañero de clase. Era debido a su naturaleza afable, a su tendencia a integrar grupos numerosos de gente amena, que extrañaba lo distante que podía tornarse en las relaciones afectivas. Se le conocían pocos amigos; su mejor amiga era una chica de Slytherin, que los prejuiciosos contra esa Casa no podían entender el que fueran tan cercanas y Molly tampoco creía que debiera darle explicaciones a alguien, ni mucho menos confesarles que había encontrado en su amiga alguien que la necesitara sinceramente sin intenciones ocultas. Parecían ambas el azúcar y la sal, y era en esa diferencia que radicaba su amistad.
De entre sus amigos, un Ravenclaw varios años menor pertenecía al grupo de prejuiciosos que no aceptaban esa relación. A él le prodigaba un cariño maternal, similar al de su hermano Fred, y aunque nunca lo dijera en voz alta, lo había elegido como su amigo así como a la Slytherin, porque había percibido una singularidad en sus personalidades. Molly tenía tendencia a relacionarse con aquellos que los demás dejaban de lado, llamándolos locos, extraños o raros, por manías que los hacían destacar entre todos. Rehuía de los populares, por más que estos buscaran simpatizar con ella o con su mejor amiga, porque a pesar de su trato amable para con todos, su esencia la obligaba a mantenerse fiel al grupo de extraños con los cuáles se sentía identificada. Ella también, por su cabellera de rizos indomables, su aspecto menos agraciado que otras chicas, su pasión por la literatura y su hábito de soñar despierta, se consideraba una “rara”. Jamás podría encajar en otro grupo.
Se recibió sin mayores honores de Hogwarts, porque a pesar de ser una estudiante sobresaliente, recibía constantemente regaños de los profesores por encubrir a su travieso y bromista amigo Hufflepuff, por esa idea de lealtad que consideraba que le debía al chico. Cuando regresó a casa, Fred apenas contaba con cinco años, y en tanto ella iniciaba sus estudios como sanadora, se preocupaba de mimarlo sobremanera. Así como a los mellizos nacidos en esa temporada, Josie y Derek, quienes heredaran el mismo aire pícaro de su hermano Fred.
Había quienes, con el correr de los años, consideraban a Molly como la madre de sus hermanos menores. Lucy Westerfeld les obsequiaba todo su amor maternal cuando compartía ratos con ellos, pero nunca pudo compararse a la atención que la mayor de ellos les entregaba. El matrimonio Westerfeld se hallaba demasiado sumergido en sus oficios. Recaer en el parecido con su madre que adoptaría al recibirse de sanadora, hizo vacilar a Molly en su decisión. Hasta ese entonces nunca había recriminado a sus padres el poco tiempo que le dedicaban a ella y a sus hermanos, es más, se había sentido orgullosa siempre. Pero le preocupaba que una profesión tan absorbente como la de sanador, la alejara de sus hermanos que tanto dependían de ella y a su vez, le impidiera concretar sus propios planes de conformar una familia. Su abuela fue la única confidente de sus dudas, y la animó a creer que Lucy y ella eran muy distintas.

FAMILIARES:
Thomas Westerfeld: Es un padre responsable y serio, aunque una que otra vez se le escapa una risa. Está abocado a su trabajo en el Ministerio, como empleado del Departamento de Cooperación Mágica Internacional, por lo que siempre tiene una excusa para los pedidos de Fred. Tiene 49 años y es descendiente de un ancestral linaje puro.
Lucy (Grogan) Westerfeld: Al igual que su marido, está dedicada en tiempo completo a su trabajo, en su caso, sanadora en el Hospital San Mungo. Es una mujer paciente y amable, a la que nunca se le escuchará maldecir. El único que consigue ponerla de los pelos es su hijo Fred, y a veces, la pequeña Josie. Es de sangre pura, y tiene 48 años.
Fred Westerfeld: Por mucho tiempo, fue el hermano menor de Margaret, receptor de todos sus mimos y atenciones. Es sumamente travieso, chispeante y emocional. Nunca usa la cabeza más no sea para darse un golpe de frente. Tiene 10 años –casi 11-.
Derek Westerfeld: Mellizo de Josie, es un pequeño de 7 años. A diferencia de sus otros hermanos –excluyendo a Molly-, él si usa la cabeza para pensar. Lamentablemente, influenciado por los otros, la usa para planear picardías. Pero posee una naturaleza más tranquila y es más dependiente de su hermana mayor.
Josie Westerfeld: Melliza de Derek, posee más similitudes con Fred. Es su versión femenina. Hiperactiva, sigue a su hermano Fred en todas sus correrías. Margaret la compara con un cascabel o una abejita que nunca puede dejar de zumbar. Tiene 7 años.
Maybell (Carroway) Westerfeld: Es la abuela paterna Margaret, quien a pesar de su sangre pura no comparte los prejuicios contra los mestizos o hijos de muggles. Comprensiva, es la confidente de todas las dudas y los secretos de su nieta.
OTROS DATOS DE INTERÉS.
NIVEL ECONÓMICO:
Medio. Los respectivos empleos de sus padres en el Ministerio de Magia le permiten llevar una vida holgada, aunque no con lujos.
GUSTOS:
Los cuentos fantasiosos, clásicos o de su propia invención. Ayudar a los demás en cualquier momento o lugar, sin discriminación alguna.
ODIOS:
Detesta tener que escuchar a la gente prepotente o buscapleitos, o ser testigo de actos discriminatorios, que chocan con sus principios.
MANÍAS:
Dar demasiadas vueltas cuando tiene que decir algo importante. Usar muletillas cuando se pone nerviosa, o no sabe cómo decirle algo a alguien. No puede tolerar los silencios, por lo que habla sin parar.
BOGGART:
Sus hermanos sufriendo.
VARITA:
De madera de cerezo, es de 27,5 centímetros de largo. Su núcleo es de pelo de cola de unicornio. Ideal para pociones.
CURIOSIDADES:
No utiliza escoba, prefiriendo siempre aparecerse. Cuando no tiene apuro o está aburrida, suele optar por tomar el tren. Quien estuviera enamorado de ella olería al inhalar el aroma del amortentia a tarta de calabaza, pergamino nuevo y flores silvestres. En su oesed se ve a si misma acunando a un bebé, con sus hermanos menores a su alrededor.
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Re: Margaret M. Westerfeld

Mensaje por Voldemort Returns el Jue Jul 28, 2011 1:33 am

FICHA ACEPTADA.
Bienvenida.
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