Bad medicine is what I need -

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Bad medicine is what I need -

Mensaje por Everleigh Bauer el Jue Mayo 05, 2011 5:55 am

- H e n r y -

Sábado por la tarde, segundo fin de semana de clases.


Todos sabían que ella era una kamikaze sobre la escoba y que un día de estos se partiría el alma pero nadie pensó que eso llegara a pasar en realidad. Hasta que pasó. Everleigh había tenido cientas de caídas de la escoba de diferentes alturas pero nunca una como la de esa tarde. Todo el equipo de Gryffindor -su amado equipo- se había reunido en el estadio de Q para entrenar en la mañana temprano, ella había llegado junto con Roxanne y Lily luego de tomar unas galletas del gran salón a la pasada. Habían hecho el calentamiento luego de discutir un poco el último partido, hasta ahí todo iba normal, como lo usual. Ella había discutido un poco con James porque muchas veces no coincidían en sus modos de ver los partidos y las estrategias, al terminar la corta riña marital todos habían montado sus escobas menos James quien se había rezagado para poder liberar las bolas. Seguía todo normal, todo como lo hacian siempre. La rubia había estad entrenando arduamente con las bluddger, mandándolas a volar lejos del equipo mientras que Christopher era el ofensivo esta vez. Él era el encargado de intentar tumbar al equipo. Ambos dos eran dinamita pura en el estadio. Incluso eso era de lo más normal. Hasta que la pesada bola negra se dirigió hacia él. James estaba de espaldas riéndose de alguna tontería con Roxanne y ninguno de los dos estaba poniendo atención a la bluddger negra que iba a darle a James de lleno en la espalda. Pero Everleigh sí la vio.

La escoba de la rubia desapareció dejando una estela grisacea a su paso, tenía que impedir como fuera que esa bola le diera a James. Segundos antes de que la bluddger lo atacara Everleigh apareció en su camino montada sobre su escoba recibiendo el impacto con su cuerpo, sintiendo como le daba directo en las costillas, fracturándole una con el impacto. Todo en la cancha fue silencio mientras la rubia leona caía al suelo en caída libre sin que nadie pudiera hacer nada. James gritó su nombre mientras volaba hacia el suelo intentando alcanzarla sin éxito. El cuerpo de Everleigh sonó secamente contra la verde grama. Lily Luna chilló de susto llevándose ambas manos a los labios al tiempo que Christopher encerraba las Bluddger mientras que Sara y Crista iban a toda carrera a por la enfermera. La rubia por su parte estaba tumbada en los brazos de James quien no dejaba de hablarle y pedirle que por amor a Merlín se despertara y le dijera lo que sea. Todas las escobas habían quedado regadas en el suelo, las pelotas estaban en su baúl a excepción de la snitch que revoloteaba alrededor de Lily Luna, como si la reconociera.

De esa caída habían pasado cerca de siete horas. Y ella no había despertado desde entonces. Everleigh había caído de su escoba cerca de las diez de la mañana, eran ahora las cinco de la tarde y ella seguía durmiendo. Estaba llena de vendajes en el abdomen y tenía inmovilizado el hombro derecho porque se estaba aún curando, el hueso se había hecho añicos con la caída y era una suerte que hubieran podido reconstruirlo. La enfermera le había prohibido al equipo estar allí todos juntos porque eran insoportables. James se había quedado allí con ella todo el tiempo, Zeeran y Lua se habían acercado a la enfermería a verla y a cnversar con ella. Lua se había quedado allí haciendo guardia con James y Zeeran se habái retirado porque tenía que estudiar. El equipo había ido pasando a verla, quien más se había quedado era Christopher quien se sentía más que culpable por lo sucedido. Ya casi se estaba yendo una hora más cuando una serie de apresurados pasos comenzó a oirse desde el pasillo, alguien corría a donde la enfermería. Henry St. Jones apareció segundos luego frente a ambos jóvenes, el castaño se llevó una mano al pecho al ver así a la pequeña rubia. Lua tmó a James del brazo y luego de un corto saludo lo sacó a la rastra de allí para que ambs amigos pudieran estar solos. Las quejas de Potter sobre que no quería irse y de que pronto volvería se oyeron hasta desaparecer. Ahora sí, ambos dos estaban solos.


Everleigh Liet Bauer



avatar
Everleigh Bauer
GRYFFINDOR
GRYFFINDOR

Mensajes : 141
Puntos de Canje : 35523
Fecha de inscripción : 21/03/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Bad medicine is what I need -

Mensaje por Henry St. Jones el Sáb Mayo 07, 2011 5:10 am

El almuerzo había estado divino, apenas me podía creer que ya habían pasado dos semanas desde que Max y yo estábamos juntos, el hecho de que sólo nos viéramos los fines de semana tenía sus pro y sus contras, lo bueno era que - cómo pasaba mucho tiempo entre cada encuentro - cuando estábamos juntos era todo demasiado intenso provocando que aprovecháramos cada milésima de segundo en todos los aspectos de la relación, ¿quién se iba a imaginar que una persona podía hacer el amor tantas veces en una sola noche? Defintivamente Max estaba en excelente condición física (ñami). Con una sonrisa en el rostro me levanté de la mesa para comenzar a refregar los platos mientras sentía cómo Maxi hacía lo mismo para acercarse a mí agarrándome por detrás - Eres insaciable - sonreí echando a correr el agua tratando de no morder mi labio inferior mientras sentía como mi novio comenzaba a entretener sus labios en mi cuello, lo cual le era demasiado sencillo pues mi cuerpo sólo iba cubierto por un pequeño short, ni siquiera boxer me había puesto para sentarme a la mesa, mal que mal sabía que volveríamos pronto a la cama, así que ¿para que gastar tiempo inútil en vestirme? El único problema hubiese sido que muriera de frío, pero mi casa estaba completamente programada para que se mantuviera a una temperatura acogedora.

Una vez terminé de lavar los platos me giré provocando que nuestros torsos desnudos se rozaran para luego capturar la boca de Max con un gemido desgarrador, sin más palabras ni parar de besarnos nos dirigimos hacia las escaleras para comenzarlas a subir como unos verdaderos adolescentes - entre besos y caricias - como si no pudiera aguantar las ansias de hacerlo por primera vez. En cuestión de segundos nuestros cuerpo cayeron entrelazados en la cama y justo en el instante en el que Max comenzaba a desprenderse de mi pantalón corto una lechuza entró por la ventana de mi pieza dejando caer una delgada carta. Fruncí mi ceño ante tal acto tratando de no odiar al remitente del poco apropiado papel, solté un suspiro al tiempo que mis ojos se posaban en los de Maximiliano, quien - con un leve movimiento de cabeza - me dio a entender que no importaba, era libre de ir a ver qué decía la condenada carta.

A duras penas me separé de su cuerpo para comenzar a leerla, mis ojos al principio estaban desanimados, pero - luego de entender el motivo - se abrieron de par en par provocando que soltara una ligera maldición, mi pequeña había tenido un accidente y estaba inconsciente en el hospital. Mi mirada se posó de inmediato en Maxi, sabía que si le contaba me entendería, pero se molestaría por desperdiciar las pocas horas que nos quedaba cuando podía ver a Ever el lunes por la mañana, sin embargo mi preocupación por la pequeña era demasiada como para esperar hasta el lunes. Me acerqué a él para darle un dulce beso explicándole lo que estaba pasando y tras su asentimiento de cabeza me metí a la ducha para poder dirigirme al colegio lo más rápido que la magia me lo permitiera.

Me vestí a toda prisa, bajé a la primera planta para tomar mi abrigo para luego darle otro cálido beso al amor de mi vida prometiéndole que no me demoraría tanto. El beso - como sospechaba - se prolongo por unos segundos hasta que, con pesar, junté mis pies haciendo un ligero giro que provocó que desapareciera de la vista de Maximiliano y llegara a las afueras de Hogwarts. Entré al castillo y me dirigí de inmediato a la enfermería, mis pies prácticamente corrían pues a desesperación de saber si la muchacha estaba bien me estaba carcomiendo. Apenas llegué a la enfermería entré sin preocuparme de quién pudiera estar dentro, gracias al cielo la pequeña no estaba sola sino que la acompañaban James y Lua - la chica que me había enviado la carta avisándome de todo, al parecer era la única que sabía de mi amistad con la pequeña inconsciente - Mi mano se fue al pecho de inmediato al observar cómo se encontraba, no podía evitar sentirme frustrado al verla tendida ahí sin saber qué hacer.

Los chicos no tardaron en irse, pero para ser honesto ni siquiera los tomé en cuenta, apenas los saludé con un leve asentimiento de cabeza, en ese momento lo único que me importaba era Everleigh, no había nada que me preocupara más que algo le pasara a mis tres amores: Maxi, Ever y Lili, pero la pequeña Gryffindor era diferente, pues al ser la más pequeña, era la que más me tenía preocupado todo el tiempo - Ever, amor mío - susurré - una vez estuve a su lado rezando para que la muchacha despertara - mientras tomaba su mano entre las mías y me inclinaba para verla un poco mejor.
avatar
Henry St. Jones
Profesor/a del Club de duelo
Auror

Mensajes : 361
Puntos de Canje : 35421
Fecha de inscripción : 24/03/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Bad medicine is what I need -

Mensaje por Everleigh Bauer el Miér Mayo 18, 2011 4:15 am

El cuerpo femenino subía y bajaba lentamente en la camilla, le habían retirado el oxígeno luego de que el riesgo de que ella se asfixiara hubiera pasado. Everleigh estaba increíblemente quieta en esa cama, yaciendo como si el mundo hubiera dejado de latir fuera de allí. Los pasos de Henry se detuvieron un momento antes de que él se acercara a la cama a donde ella estaba acostada para hablarle. Ella no escuchó nada de lo que le dijo, su mente estaba cerrada al sueño surrealista que le afectaba, ese sueño la tenía metida de lleno en su cabecita loca. Everleigh frunció los labios suavemente antes de ladear el rostro hacia un lado para poder acomodarse nuevamente en donde la cama. Un gemido muy suave escapó de entre sus labios, le dolía mucho el moverse y el analgésico ya había pasado de su efecto. Molesta como estaba, la rubia apretó los ojos antes de abrirlos y dejarlos algo achinados. La luz, entre otras tantas cosas, le molestaban. ¿Dónde estaba? ¿Qué había pasado? Ah, se había caído y ¡Por Merlín, le dolía hasta el alma! La rubia intentó sentarse pero sus costillas se quejaron, no era tan buena idea como parecía. Everleigh se quejó pero fue un balbuceo patoso y sin sentido, tenía hasta la lengua entumecida, indignada como estaba ella buscó con la mirada rápidamente algo en la habitación que pudiera servirle para sentarse y encontró algo todavía mejor; Henry. Everleigh retomó sus movimientos para alcanzarlo pero tuvo que tumbarse en la cama porque todo le tironeaba demasiado.

- H...- no le salió la voz cuando quiso llamarlo, su boca no respondía a lo que ella necesitaba decirle. La desesperación hizo que ella volviera a intentarlo, no podía quedarse quieta, menos ahora. Esta vez un desgarrado gemido escapó de sus labios para abrirse paso por toda la habitación oyéndose claramente la queja de la adolorida rubia. Everleigh no estaba acstumbrada a ese tipo de hospitalización, por poco y la ataban a donde la cama para que se estuviera quieta. Esos suplicantes ojos verde musgo se centraron en su amigo, rogando en silencio que se acercara a ella y que la contuviera, que la sujetara en sus brazos porque estaba desesperada. A la rubia no le gustaba estar así, tirada como un maldito trapo, ella no había nacido para ser una plantita. Para esas alturas ella solamente tenía una pregunta ¿quién carajo la había mandado a ponerse en el camino de esa furiosa bludgger? Ah si, su amor. Jodido asunto ese. Esa horrible sensación creía a cada segundo que ella pasaba en esa cama, la desesperación,. Algo en el estar tirada en esa cama se le hacia terriblemente inadecuado, fuera de sitio y ella no toleraba estarlo en ese momento.

Los labios de Everleigh volvieron a fruncirse, esta vez en algo muy parecido a un puchero al tiempo que sus ojos verde jade se llenaban de lágrimas que ella no derramaría. De la nada el ardor de un enojo llameó en sus retinas haciendo que ella volviera a la carga con sus intentos de sentarse. El peso de su cuerpo fue demasiado para la limitada energía que ella tenía y terminó desplomándose sobre el colchón dejándola a ella débil, agotada y con el cuerpo completamente tenso. La cólera seguía inundando sus ojos como una llama que jamás se extingue, ella no iba a darse por vencida así sin pelear, por más que le estuviera peleando a una cama.


Everleigh Liet Bauer



avatar
Everleigh Bauer
GRYFFINDOR
GRYFFINDOR

Mensajes : 141
Puntos de Canje : 35523
Fecha de inscripción : 21/03/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Bad medicine is what I need -

Mensaje por Henry St. Jones el Sáb Jun 11, 2011 12:54 am

Ver a mi pequeña en ese estado me estaba partiendo el corazón de una forma que era inexplicable, como si una parte de ti se desgarrara por completo provocando el peor de los dolores que te pudieras imaginar, era estar sufriendo en carne viva cada minutos que pasaba. Mi mano seguía aferrada a la suya cuando intentó levantarse sin conseguirlo en lo absoluto - tranquila - murmuré temiendo de que el esfuerzo que estaba haciendo fuera demasiado para su estado, lo que menos quería era provocar que su estado empeorara, si de mi dependiera la llevaría hasta mi casa para poder regalonearla además de hacer que un medimago la vigilara día y noche para poder cerciorarme de que estuviera bien cuidada mientras yo trabajaba, pero sabía que aquello era imposible, querer llevarme a la niña conmigo era loco, de seguro sus padres me acusarían de pedofilia en dos segundos, por lo que me había contado Everleigh no me había costado mucho notar lo sobre protectores que eran. - No te muevas - volví a murmurar al ver cómo intentaba incorporarse de nuevo, no podía creer que a pesar de estar casi inconsciente siguiera siendo igual de testaruda que cuando estaba sana y buena ¡Era increíblemente llevada a su idea!

Finalmente se quedó recostada en la cama consciente de que no podía levantarse para luego abrir su boca sin pronunciar palabra alguna, mis ojos penetraron los de ella con dolor agudo percatándome de lo mucho que estaba sufriendo y yo sin poder hacer absolutamente nada, ni siquiera sabía exactamente qué es lo que había pasad por lo que no sabía como podía ayudarla o qué partes de su cuerpo le dolían más que otras, solté un suspiro de frustración en el momento justo en el que un gemido se dejó escuchar en toda la habitación producto del esfuerzo que había realizado. De inmediato pude sentir como el miedo se reflejaba en mis ojos, ahora rojos, que no tardaron en llenarse de lágrimas sin soltarlas aún, desde pequeño siempre había sido un maldito sensiblón, todo me afectaba y lo tenía que demostrar con lágrimas, claramente esta no sería la excepción.

- Ya basta, Everleigh - la reprendí al notar como, a pesar de todo lo que estaba sufriendo quería volver a sentarse, sintiendo como las lágrimas corrían por mis mejillas sin que mi boca emitiera sonido alguno que indicara que estaba llorando, era de esa clase de gotas que sólo te corren y, por más que intentas, no lo puedes evitar. Me daba una impotencia enorme al no ver a ninguna enfermera que me pudiera explicar qué es lo que estaba pasando, y demasiada frustración al no saber qué hacer, en la academia jamás nos enseñaron cómo enfrentar situaciones de este tipo - Amor mío, por favor sólo recuestate - posé mi frente sobre la de ella al tiempo que apretaba su mano conteniendo un quejido producto del llanto lo que desembocó en un suspiro mientras mi barbilla seguía moviéndose de forma rápida y las lágrimas no querían detenerse ¿¡Dónde mierda estaba la puta enfermera!?
avatar
Henry St. Jones
Profesor/a del Club de duelo
Auror

Mensajes : 361
Puntos de Canje : 35421
Fecha de inscripción : 24/03/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Bad medicine is what I need -

Mensaje por Everleigh Bauer el Sáb Jun 11, 2011 5:35 am

La sola presencia de Henry allí ya era un bálsamo para ella, la mano del moreno alcanzó la suya y la sostuvo todo el tiempo apretándola suavemente mientras intentaba darle algún consuelo o algo que la mantuviera quieta en donde debía para que no se lastimara más de lo que ya estaba. Los labios de Everleigh volvieron a fruncirse en un puchero al sentir que las tibias lágrimas de Henry se derramaban en su rostro. Alguien tan hermoso como él no debía llorar, mucho menos por una sangre sucia como ella era. Torpemente la mano de la rubia se soltó de la de él y fue a su rostro, el contacto inicial con esa barbuda mejilla fue algo tosco, Everleigh no coordinaba muy bien sus movimientos por culpa de los fuertes sedantes que todavía la tenían algo atolondrada. Pero luego de unos minutos ella fue capaz de acariciar lentamente el rostro de Henry para pedirle en silencio que por favor no llorase más mientras él pegaba su frente a la de ella. Todo era siempre así de armonioso entre ellos dos siempre. La rubia se quedó quieta bajo el peso de su amado mentor, dedicándose solo a escucharlo respirar.

Deseaba muchísimo pedirle que se relajara y que no se preocupara por ella pero las palabras estaban negadas a salir de su boca en ese momento. Además, no había mucho que ella pudiera decirle que fuera útil de verdad en ese momento. No había nada que pudiera hacer que Henry se sintiera mejor. La mano de la rubia se quedó muy relajada en la mejilla barbuda de su hermoso moreno, dejando que él llorase en paz mientras se acmpañaban mutuamente como lo hacían desde que eran amigos. Everleigh movió apenas su rostro para apoyar sus labios sobre la mejilla libre de Henry, el raspar de la barba le hacia algo de cosquillas a su semi entumecido cuerpo y eso se le hizo agradable. La rubia frunció apenas ls labis en una sonrisa o al menos eso fue lo que intentó que Henry sintiera en su mejilla antes de que se retirarar apenas de allí para quedar bien recostada de nuevo.

- Me quiero ir..- su voz salió rasposa y forzada, pero salió que era lo que ella necesitaba, ahora Henry tenía una idea más cercana de como de mal se sentía ella al estar allí retenida contra su voluntad cuando debería estar en su habitación tranquila, o con él, James o Lua paseando por ahí y no en esa horrible cama. Los suplicantes ojos verde musgo se centraron en Henry, contemplándolo bien en su poca lucidez. La mano de la rubia fue abandonando lentamente el rostro de Henry, quedándose ella completamente recostada, ahora más tranquila con él allí a su lado.


Everleigh Liet Bauer



avatar
Everleigh Bauer
GRYFFINDOR
GRYFFINDOR

Mensajes : 141
Puntos de Canje : 35523
Fecha de inscripción : 21/03/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Bad medicine is what I need -

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.